viernes, 10 de marzo de 2017

8 errores que acaban con la relación de pareja después de tener hijos



Si habéis venido aquí buscando datos científicos, este no es el post que estáis buscando. Aquí os voy a exponer las conclusiones que yo saco de mis propias vivencias. Los 8 errores que nosotros, como pareja, cometimos y que deterioraron nuestra relación. Por suerte reaccionamos a tiempo y hemos subsanado parte de estos errores y a día de hoy puedo decir que nuestra relación de pareja ha sobrevivido a los primeros años de nuestros hijos.

Con la llegada de nuestro frutito todo empezó a girar en torno a él. Dejamos de lado nuestra relación de pareja y ambos nos volcamos en nuestro hijo. Esto yo creo que es instintivo y en los primeros momentos pienso que es un patrón muy habitual en la mayoría de las parejas. Como bien sabéis, los primeros meses tras la llegada de tu bebé son complicados, porque por mucho que hayas leído, por mucho que te hayan contado… cuando lo vives es otra historia y como en todo se necesita un periodo de adaptación. A esto además le tenemos que unir nuestras dudas y temores de papás primerizos que no hacen sino complicar más todo este momento.

En mi caso particular, como ya os he contado en el post “Amamantar por placer y no por obligación” tuve una lactancia bastante complicada, al principio, y mis 2-3 primeras semanas fueron “durillas”. Tenemos que tener también en cuenta el baile hormonal al que nos vemos sometidas en este momento y las presiones externas que te llegan porque todo el mundo opina de todo, tu madre, su madre, tu tía, su tía, su prima, tu amiga, tu vecina… y claro depende de donde venga “el consejo” lo defiendes o todo lo contrario y él hace lo propio. Entonces ya esto se convierte en insostenible por momentos.

Por suerte, esto en concreto es un momento muy puntual, muy al comienzo de la llegada de tu bebé a casa, ese momento en el que salís de casa siendo 2 y volvéis siendo 3 y os tenéis que adaptar a esa situación (os hablé un poquito de este momento en “Yo también he sido mamá primeriza”) Recuerdo que una amiga que fue mamá antes que yo, me dijo que si superábamos juntos el primer mes de vida de nuestro hijo, lo superaríamos todo.


Al año y poco llegó mi Melocotón y pude comprobar por mí misma que ese primer mes es complicado, pero creo que el verdadero problema viene después, una vez que pasa ese primer mes o dos meses de “rigor”, de locura, de adaptación que creo que es difícil para cualquier pareja, porque supone un cambio importante. Desde mi punto de vista y siempre desde mi propia experiencia, pues no soy terapeuta de pareja, el punto de inflexión para coger las riendas de tu relación e impedir su deterioro, llega en este momento. Nosotros no lo hicimos, nos dejamos arrastrar por las circunstancias y cuando llegó Manzanita todo siguió igual permitimos que nuestro papel de padres prevaleciese por encima de nuestro papel de pareja, en vez de intentar compaginar equitativamente ambos papeles.

Los 8 errores garrafales, que poco a poco fueron durmiendo nuestra relación de pareja fueron estos:

1) No movíamos un dedo en pro de nuestra relación de pareja. Todos nuestros esfuerzos y todo nuestro tiempo iban destinados a nuestros hijos, nuestro mundo giraba en torno a ellos y no dedicábamos tiempo ni esfuerzo a nuestra relación de pareja.

2) Nuestra vida sexual se volvió menos activa. Nuestras relaciones sexuales se espaciaron en el tiempo y no las manteníamos con la misma frecuencia que antes de tener a nuestros frutitos. Se redujeron a los sábados, una única vez a la semana y encima “programado” lo que lo convierte en algo rutinario y esto me horrorizaba.

3) Discutíamos por todo. Llegamos a un punto en el que cualquier “tontería” era motivo de discusión y lo peor de todo es que ninguno de los dos cedía. En estos momentos no mostrábamos ninguna empatía el uno con el otro, y no nos preocupábamos por escuchar o entender al otro sino que nos manteníamos en nuestra posición, sin ningún interés de buscar una solución juntos.

4) No hacíamos casi ningún plan de los dos juntos sin los niños. No nos íbamos nunca de escapada los dos solos. Apenas salíamos a comer o cenar sin ellos, y si alguna vez aislada lo hacíamos, como no teníamos costumbre, solo hablábamos de ellos, pendiente del reloj y sin disfrutarlo.

5) Criticábamos una actitud, un comportamiento o alguna cosa en general que el otro hacía o decía a los frutitos. Aunque he de confesar que esto no lo hemos hecho nunca delante de ellos, para no llevarles a confusión y que les llegue una cosa distinta por parte de papá y otra por parte de mamá. Cuando ellos no estaban, éramos muy tendentes a hacernos estas críticas, sin ser constructivas, sin intención de sentarnos a hablar de otra opción alternativa a eso. Es decir, criticar por criticar sin intentar llegar a nada con esa crítica.

6) Echarnos en cara que uno hace más “tareas” con los niños que el otro. A menudo estábamos con el yo he hecho la cena, tú tienes que bañarles, yo les bañé ayer, tú bañas al Melocotón, yo baño a la Manzanita… Normalmente esto acababa en caras largas y algo que podíamos disfrutar en familia lo convertíamos en una guerra.

7) Apenas hablábamos los dos solos y nuestras conversaciones eran monotemáticas, hablábamos solo y exclusivamente de los niños y de temas en torno a ellos. No nos interesábamos por nuestros trabajos o cualquier tema personal del otro que no implicase a los frutitos.

8) Nos dejamos de arreglar,  de “ponernos guapos” el uno para el otro. Cuando la única persona que nos iba a ver ese día éramos nosotros mismos el esfuerzo por vernos bien desaparecía. En mi caso solo me arreglaba y hacía por verme más mona cuando iba a trabajar o quedaba con amigas, o salíamos a comer o cenar fuera con alguien. Esa necesidad de verte bien para que tu pareja te vea bien, para nosotros desapareció. Nos arreglábamos para el mundo, no para nosotros. He hablado con mis amigas de esto mil veces y muchas de ellas me dicen que este punto es “muy machista” y que no implica que quieras más a tu pareja por “arreglarte”. Estoy completamente de acuerdo con ellas y evidentemente no, no es necesario que estés de punta en blanco en casa, ni cuando te vas a la cama, ni cuando te levantas… etc… Yo con este punto a lo que refiero es a la “necesidad” de querer seguir atrayendo a la otra persona. Va mucho más allá del gesto de ponerte colorete en la mejilla o que él se afeite o se recorte la barba, va al hecho de querer seguir atrayendo a tu pareja.



Lógicamente tras leer todos  nuestros errores, comprenderéis que por ese camino nuestra relación no podía seguir viva, pues la estábamos matando poco a poco. Hoy puedo decir que hace más de un año que nos dimos cuenta de que esto se nos escapaba, de que así no llegábamos a ningún sitio y pusimos solución a ello. Hoy por hoy nuestra relación está más sólida, fuerte y viva que nunca. Próximamente escribiré un post con todas las acciones que llevamos a cabo para salvar nuestra relación de caer en un sueño profundo. Acciones que mantenemos en el tiempo y espero que nos acompañen siempre.

19 comentarios:

  1. No sé qué tienes pero enganchas! Puedo pasarme horas de un post a otro de tu blog, me encanta! Nosotros los primeros meses del mayor no sé cómo los sobrevivimos, la verdad, era horrible el agotamiento y el egoísmo, pero conseguimos encarrilarlo (y el niño empezó a tener rutinas y dormir) y por suerte con la niña ha sido muy fácil. Un post genial!

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras guapa 😊
      Me alegro que en vuestro caso lo encarrilárais tan pronto 😊
      Un besote enorme 😘

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  2. Bravo Paqui, este es un tema que yo creo que nos afecta a todos y se nos va muchas veces de las manos, entre los niños, el cansancio y la falta de ganas...no puede ser!! hay que hacer un esfuerzo, gran post

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    1. Muchas gracias linda por pasarte por aquí y dejar tu comentario 😊
      Estoy de acuerdo contigo, a todos en mayor o menor medida le afecta la llegada de un hijo a su vida de pareja.

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  3. Yo, la verdad, es que asumo que tiene que ser así porque para todo no da. Jajajaj. Nosotros tenemos bastante ayuda familiar así que hemos podido salir a comer (cenar ya no que es más lío) alguna vez o aprovechar para descansar, fundamental si tienes un maldormidor, lo que redunda en menos estrés y broncas. Teniendo mucho carácter los dos la verdad es que en nuestro caso la falta de tiempo de tener hijos me da la impresión de que ha conseguido que nos peleemos menos. Jajaja. Ahora con dos, uno de 15 días, me parece que la cosa se va a complicar. Pero creo que no hay que dramatizar, que son épocas, rachas y que todo pasa. Yo hasta los 2 años más o menos del mayor como que no vi la luz en general. La cosa es tenerlo claro, que todo pasará, intentar estar lo más unido posible y aguantar. Tus consejos, estupendos. Tomo nota.

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    1. Si lo lleváis más o menos bien El Segundo no creo que cambie esto. Es un acierto hacer planes los 2 solos de vez en cuando y si encima lo tenéis fácil para dejar a los peques pues fenomenal 😉 Ánimo con los dos!!! Los segundos son otra historia, no tiene nada que ver!!! 😘

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    2. Gracias por pasarte y dejarme tu comentario. Un besote

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  4. Llegar a ese punto y darse cuenta es fundamental. Nosotros desde el principio tuvimos claro que eramos padres, sí, pero también pareja. Porque sino la relación se acaba.
    No entiendo ese pensamiento de que eres padre o madre y se termina todo lo demás.
    Un saludo, María José Berenguer

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    1. Ole tú María José, si nosotros lo hubiésemos hecho así desde el principio nos hubiésemos ahorrado muchos momentos complicados.
      Es así como debe ser padres pero también pareja 😊
      Gracias por pasarte y regalarme tu comentario 😘

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  5. Qué buen post!!! La verdad sin tapujos. Yo he pasado también una épica mala, es más, aún seguimos con varios de estos errores :(
    Voy a intentar ponerle freno, por favor escribe post con los remedios que pusiste tú a estas soluciones, los necesito!!!
    Muy poca gente reconoce esto así, con toda la gente que suelo hablar me hablan de una vida de color de rosa y eso mina mucho mi moral.
    Gracias por escribir sobre ello. Me encanta como escribes!!!

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    1. Mucho ánimo guapa!! Mucha gente en menor o mayor medida pasa algún momento complicado en la relación cuando llegan los hijos. Pues a veces nos volcamos tanto en los niños que nos olvidamos de nosotros y nuestra relación de pareja.
      Ya me contarás a ver qué tal...
      Muchas gracias por leerme y dejar tu comentario 😘

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  6. Nosotros nuestra primera "cita" sin el peque desde que lo tuvimos la tuvimos hace dos meses para ir al cine, es decir, dos años y medio después. Y si te digo la verdad es algo que no echo tanto de menos, le gusta que salgamos los tres. Quizá eche más de menos nuestra vida de pareja en esas cosas que no podemos hacer si está el peque como jugar a algunos juegos de mesa o ir al cine. Pero para las cosas en las que Antek puede estar me encanta que esté. En fin, de todos modos no es algo que podamos solucionar al no tener familia cerca... Con eso tenemos que vivir nos guste o no!!

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    1. Hacer planes con los niños está muy bien, pero (y te lo digo por experiencia) también es necesario tener momentos con la pareja a solas, sin los peques. Al final si no lo hacemos se acaba desgastando (de no usarlo 😜). Sé que en vuestro caso lo tenéis complicado pero de vez en cuando merece la pena intentarlo.
      Gracias por leerme y dejar tu comentario 😘

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  7. Bravo por ese post. Me siento tan identificada sino en los 8 puntos, en 6 o 7 así que espero con ganas ver tus soluciones. Nosotros estamos en ello pero cuesta, cuesta mucho.
    Besos y sigue así, como te han dicho ya... ¡eres adictiva! ;)

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    1. Me alegra muchísimo escuchar que hay gente que ha pasado o está pasando por algo similar (no porque quiera que os vaya mal eh!) porque así siento que no soy un bicho raro y que soy la única. Sí ya... mal de muchos consuelo de tontos... pero ayuda 😜 Lo importante es que nos demos cuenta a tiempo y pongamos solución a ello. Esta semana nuestras soluciones a estos errores. Espero que os sirvan!!! Mil gracias por leerme y regalarme tu bonito comentario, eres un amor!!!!! ❤️

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  8. me ha gustado mucho tu post!! me he dado cuenta de que no me arreglo nada, y que estar todo el día en pijama no debe ser nada apetitoso para la otra parte, ya que cuando el se va estoy en pijama, y cuando vuelve por la tarde ya lo tengo de nuevo puesto!! me voy a apañar para cuando vuelva de currar hoy!!jajajaj, me encanta leer estas cositas porque ayudan a ver cosas que si no quizás por mi misma no vería!

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    1. Seguro que ese pequeño detalle lo agradece mucho y da un poco de "alegría" extra en la relación.
      Muchas gracias por leerme y regalarme tu comentario 😘

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  9. Brava!!! muy poca gente se atreve a expresar así una realidad que nos afecta a más de una!

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    1. 😌😌 gracias linda por tus palabras, leerme y dejar tu comentario 😘

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