miércoles, 22 de febrero de 2017

Mamá, una década después, lo reconozco


mamá te echo de menos

Tus intensos ojos verdes, tu olor a colonia de bebé, tus gestos mudos, tu tremenda hiperactividad, el sabor de tu comida, tus sabios consejos (que no siempre seguía), tus besos antes de acostar, nuestra hora del "café", tus días sin descanso, nuestros almuerzos en familia, tu poder para saber dónde estaba todo, saber siempre lo que decir, tus advertencias sin imposición y el posterior "te lo dije" (que tanto odiaba), el olor a suavizante de tu ropa, el recogerme si me caía, curarme las heridas y animarme a volverlo a intentar, el aroma a pan tostado y café recién hecho de tus desayunos, tus 19 horas al día sin parar de trabajar, la inexistencia de momentos para ti, tu belleza sin aditivos, tu apoyo incondicional, tus lágrimas de risa y tu tremenda capacidad de dar sin esperar... Esto solo es una pequeña muestra de los recuerdos que tengo de mi vida contigo, esto es lo que se viene a mi mente cuando pienso en ti, mi querida mamá.

Salvo un par de  excursiones en el colegio la primera vez que nos separamos durante unos días fue cuando me fui a la universidad. A pesar de volver todos los viernes a casa, cada domingo recuerdo el nudo en el estómago al darte un beso de despedida y como mis ojos se humedecían cuando el tren partía y dejaba atrás vuestras figuras que se terminaban perdiendo en la lejanía. Así estuvimos 5 años y aunque mis días de universidad, viviendo en la preciosa Sevilla fueron días maravillosos, esa sensación me acompañó durante todos esos años cada domingo cuando me iba. 

Tras esta etapa supe que Madrid era mi destino. Recuerdo tus palabras "Madrid está muy lejos, no es como Sevilla" y mi réplica "Mamá, está aquí al lado". Querida mamá, me ha costado, pero hoy, más de 10 años después, tengo que reconocerte que Madrid está lejos.

Me encantaría ir a comer a tu casa (la que siempre será mi casa), cada día a la salida del trabajo, disfrutar de tu comida y por supuesto de tu compañía y la de papá, que fuésemos juntas a buscar a los niños al colegio y luego tomarnos nuestro café (en mi caso té, ya sabes). Desearía que tú y papá pudieseis disfrutar de vuestros nietos, verles crecer, evolucionar, reíros con sus ocurrencias y compartir el día a día con ellos. Ojalá mis frutitos pudiesen disfrutar más de sus abuelos, a los que adoran.


Me gustaría poderte escribir un WhatsApp o hacerte una llamada cualquier día y decirte nos vemos en una hora. Muchas veces necesitaría un abrazo reconfortante de los tuyos y que tus preciosos ojos me miraran y sin pronunciar palabras me dieran el aliento que necesito. Mamá, hoy, más de una década después de ese día, te lo reconozco, te reconozco que estamos demasiado lejos.

Cada vez bajamos con menos frecuencia, ya somos 4, el tren es una pasta y bajar en coche para 2 días no merece la pena, pues nos lo pasamos metidos en el coche y además a esto le tenemos que unir que el Melocotón tiene partidos de fútbol muchos fines de semana. 

Te echo de menos mamá y me da una pena tremenda no poder compartir más tiempo contigo y que os estéis perdiendo a vuestros nietos. Ahora entiendo esas palabras, hoy entiendo que tenías razón, lo reconozco, estamos demasiado lejos para poder disfrutarnos como me gustaría hacerlo.

Te quiero muchísimo mi querida mamá.



22 comentarios:

  1. Jooooooo q bonito. Yo tengo la suerte de tener a mi madre cerca y puede disfrutar de la compañia de su nieto, sin embargo nosotros no tenemos algo q vosotros tenéis, que es trabajo. Por una cosa o la otra la vida es un asco. Preciosa la entrada. Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí Rafa, así es... siempre, por desgracia, falta algo. Por eso tenemos que disfrutar de lo que sí tenemos, en tu caso la tremenda suerte de tener a tu madre cerca y que ésta pueda disfrutar al pequeño Jordi y ella a su nieto e hijo.
      Gracias por leerme y regalarme tu comentario.
      Mil besos

      Eliminar
  2. Me encanta leerte porque consigues involucrarme en lo que escribes pero hoy me has tocado tanto la patata... Llevo mucho menos tiempo lejos de mi madre y familia y donde estamos, vivimos solos. Mi peque no disfruta de sus abuelos tampoco y a veces lo sufro mucho porque yo tengo grandes recuerdos de los mios y me da miedo que ella no los tenga,ni siquiera parecidos. A veces tomamos decisiones fuertes pero no son equivocadas. Estamos lejos, pero no las queremos menos. Es más, las valoramos muchísimo más. Es una gran virtud reconocer cuando alguien ha tenido razón, y las madres siempre la llevan. Lo único que podemos hacer (hasta que inventen el teletransporte) es disfrutar más del 100% al reunirnos, reír a carcajadas, recordar buenos tiempos y vivir, vivir y vivir! Un besazo enorme!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Laura, aunque no nos conocemos en persona a mí me pasa igual al leerte, creo que esto es porque nuestras vidas, en muchas cosas, por ejemplo en esto, van muy de la mano y nos vemos identificadas en las letras de la otra.
      Tienes razón que al ser menos la cantidad es de mayor calidad el tiempo que pasamos con ellos, al menos eso es lo que yo también intento.
      Gracias por leerme y regalarme tu bonito comentario (me encanta que me comenten, ya sabes).
      Mil millones de besos

      Eliminar
  3. Ay qué bonito! La distancia es una patata, cómo me gustaría que alguien inventara la tele transportación ya!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí una auténtica patata 😔 Si yo siento esto a 600 km, no quiero ni pensar lo que debes sentir tú desde Suiza. Pero bueno, como siempre digo, seguro que al tener menos cantidad compensamos con más calidad 😉
      Muchas gracias por leerme y regalarme tu comentario 😊
      Y sí un tele-transportador por aquí, por favor 😜

      Eliminar
  4. No se vale niña!! Me has hecho llorar mucho, tú sabes que también estoy muy muy lejos de mi madre y me siento tal y como lo has escrito. Me hace tanta falta, me culpo tanto por el hecho de que no pueda disfrutar de sus únicos nietos, que me vine a España por amor y egoístamente no pensé en ella y mi padre. La extraño todos los días! Mi chica guapa Gracias por tan bonito post que me lo guardo como uno de mis favoritos. Besos preciosa y aunque estemos lejos de nuestras familias que sepas que en mi tienes una amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jó lo sé mi niña 😔 Tú aún la tienes más lejos y más complicado. Te entiendo perfectamente, cuando nos fuimos, antes de tener hijos, lo ves todo de otra forma... pero cuando llegan los peques y ves que crecen lejos de sus abuelos, que se pierden su día a día, sus ocurrencias y risas, se los pierden y ellos también a sus abuelos, se te parte el alma. Pero bueno, sé que tú igual que yo intentas que tanto unos como otros se tengan muy presentes y exprimir los momentos juntos al máximo.
      Lo sé mi querida Itzel, hace poco que te conozco, pero hemos conectado eso está claro, y sé que puedo contar contigo y sé que sabes que puedes contar conmigo.
      Gracias mi chica guapa por este comentario tan bonito y sentido 😘😘

      Eliminar
  5. Cuanto te entiendo, y sobre caro de Madrid a Sevilla ya desde Alemania no te cuento... Y no sé si los padres de tu marido están cerca, pero los del mio tampoco lo están, así que encima hay que repartir las visitas... En fin, como bien dices en otro comentario, hay que alegrarse de lo que tenemos y también alegrarnos de tener unos padres geniales aunque sea en la distancia, porque desgraciadamente es algo que no todo el mundo tiene! Un besazo!! Precioso post!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya me imagino Paula, desde Alemania aún más difícil 😔 Yo no soy de Sevilla soy de un pueblo de Cádiz (estudié la carrera en Sevilla) estamos a 600 km más o menos. En coche es más barato, pero no merece la pena para un fin de semana, pues estaríamos más tiempo en el camino que allí. Si nos vamos en tren en llegar al pueblo tardaríamos 4 horas y pico, pero aunque obviamente un billete desde Alemania es más pasta el tren cada billete es 120 €, y ya somos 4!!! De momento vosotros solo tenéis a Antek. Aunque sé que de Alemania se complica aún más, una muy buena amiga vive en Hamburgo y conozco la historia.
      Gracias por leerme y regalarme tu comentario guapa, ya sabes que me hacen muchísima ilusión 😘

      Eliminar
  6. Siempre escribes bien, pero el post de hoy...Es precioso..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pepi 😊 Me ha hecho mucha ilusión tu comentario. Muchos besos 😘

      Eliminar
  7. Imagino que tiene que ser muy duro saber y aceptar que estás lejos y que los momentos que se pierden pasan y no se podrán disfrutar como nos gustaría ... Pero también es cierto que en la distancia hay muchos momentos que idealizamos y que lo mismo tener en el día a día ese contacto y roce podría hacernos chocar y no aprovechar tanto la cercanía como ahora la añoramos.
    Nosotros elegimos, y tuvimos la posibilidad, de quedarnos cerca y compartir ese tiempo con ellos, y es cierto que la balanza acaba siendo positiva. Mucho ánimo, y aunque esté lejos , como bien te decía tu madre, que vuestros corazones nunca dejen de estar cerca. Un placer leerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por leerme y regalarme un comentario tan precioso 😊 Hasta un comentario lo escribes bonito (he estado curioseando por tu blog y me he enamorado de tu forma de escribir).
      Creo que tienes razón en lo que dices, aún así preferiría, como vosotros, tenerlos cerca, pues considero que los posibles roces compensan el disfrutarlos cada día y que los peques también los puedan disfrutar y a la inversa.
      Gracias por leerme y dejarme tu comentario 😊😘

      Eliminar
  8. Ayyy lo que me he sentido identificada. 600 km me separan de mis padres. Y la de veces que desearía tenerles un poco más cerca. Se me han caído las lágrimas al leerlo y aprovechando que estos días los tengo aquí conmigo me he ido al salón a darles un abrazo.
    Gracias por compartirlo. Un abrazo inmenso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sé Isa... justo los mismos kilómetros que me separan a mí. Aprovecha que los tienes ahí para darles muchísimos achuchones y absorber cada minuto con ellos. Envidia sana que me das!!!
      Mil besos mi niña 😘😘😊

      Eliminar
  9. Ya sabía yo que no tenía que leer este post en el trabajo...aquí estoy haciendo que tengo un ataque de alergia. Somos tantos los exiliados en Madrid...y eso que yo tengo la suerte de estar más cerca pero es cierto que las visitas se espacian porque con los peques es toda una operación de logística. Seguro que tu mami sabe todo lo que la echas de menos y lo valora un montón. un besote reina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Sonia, por leerme y regalarme tu bonito comentario. Sí tienes toda la razón, una pena! Pero cuando nos vinimos ya lo sabíamos... en cambio no es hasta cuando tenemos a los peques y empieza a complicarse eso de ir con tanta frecuencia cuando nos damos verdaderamente cuenta.
      Un besote bella!

      Eliminar
  10. Ole! Un gran post, seguro que te ha costado escribir porque lo habrás hecho entre lágrimas. Yo tengo la suerte de tener a mi madre cerca (y más familia), vamos que vivimos a 30 minutos andando. Bueno, que me ha encantado esta entrada, un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Raúl, así es... llorando a moco tendido!!! Me alegro que tengas a tu mami y familia cerca ¡Un gusto!
      Muchas gracias por leerme y regalarme tu bonito comentario.
      Un besote enorme!

      Eliminar
  11. Ayy que se me saltan lagrimillas jejejeje es precioso todo lo que has dicho!! Un besito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por leerme y dejar tu comentario 😊
      Un besote enorme!

      Eliminar