lunes, 14 de noviembre de 2016

Deberes a debate


Está de total actualidad el tema de los deberes con la famosa huelga propuesta por CEAPA el primer fin de semana de noviembre y la propuesta de éstos al profesorado de que no manden tarea los fines de semana de noviembre.
A mí me pilla relativamente “inexperta” en el mundo de los deberes para casa. Manzanita acaba de entrar en infantil, luego de momento con ella aún no estamos en estas guerras. Melocotón ha empezado primaria este año y con ello las tareas diarias para casa. Si bien he de decir que no nos lleva más de 15-20 minutos y luego dedicamos 10 minutos a la lectura. Por tanto, de momento, no es nada dramático pues como máximo solo nos roba media hora de nuestra tarde.

Ahora bien, es un tema espinoso. Por una parte me parece bien eso de mandar deberes desde muy pequeños (1º de primaria) para que vayan creando un hábito de estudio y adquieran cierta rutina y responsabilidad. Por otro lado, es verdad que salen del cole (por los menos mis frutitos) a las 5 de la tarde y luego muchos niños tienen extraescolares (en mi caso, tenemos extraescolares dos días a la semana), por lo tanto el tiempo que les queda “libre”, de ocio para jugar, dibujar, hacer puzles, hacer manualidades… es muy limitado.

Los dos días que tenemos extraescolares llegamos a casa a las 19:30, mi frutito no tiene tiempo nada más que para hacer la tarea, pues a las 20 empezamos con los baños. Continuamos con las cenas y a las 21-21.15 (como tarde) están en la cama. Es cierto que hay muchas voces que creen que el problema de que no tengan tiempo “de ocio”, es de las extraescolares y que los padres sobrecargamos de éstas a nuestros hijos desde muy temprana edad.


Mi opinión es que todo tiene que hacerse en su justa medida. Me parece exagerado (aunque respetable) esos niños que tienen todas las tardes de la semana ocupadas con extraescolares, fuera del horario del colegio. Sobre todo cuando están en el colegio hasta las 5 de la tarde (como es el caso de mis frutit@s) ofertando el propio centro la posibilidad de que asistan a extraescolares entre el comedor y el comienzo de las clases de la tarde. Por otro lado, creo que no es nada censurable que nuestros hijos tengan alguna extraescolar fuera del horario del colegio. En mi caso siempre he intentado que fuese una actividad física, pues creo que también es conveniente trabajar el cuerpo, además de la mente.

Durante estos días y desde que CEAPA abriese el debate, he leído comentarios y opiniones de todo tipo. Desde quién está totalmente en contra de los deberes para casa, pues consideran que para eso está el colegio y que una vez que salga de éste el tiempo debe estar destinado al “ocio” del niño, que para eso son niños. Hasta los que piensan que esta postura lo que crea es a niños “vagos” que dará lugar a adultos holgazanes.

Pues bien, yo creo que en este tema, como en cualquier otro, no todo tiene que ser blanco o negro. Existe una amplia y maravillosa gama de grises, en la que podemos encontrar un término medio.

Como ya he dicho, no me parece descabellado dedicar media hora de la tarde a hacer deberes, pues esto crea hábito y rutina en el niño, además de una responsabilidad diaria para el menor, que le va a servir para ir adquiriendo mayores responsabilidades a medida que va creciendo. En cambio, estoy totalmente en contra de que los niños se pasen toda la tarde haciendo deberes, porque igual que nosotros necesitamos tiempo “de ocio” para hacer lo que nos apetece y nos relaja, nuestros hijos también tienen este derecho. Además esto no implica (como he leído por ahí estos días) que los niños se vayan a tumbar a ver la tele durante toda la tarde, pues hay un sinfín de actividades y cosas para hacer: jugar en el parque, correr, saltar, montar en bici, jugar con el balón, bailar, dibujar, colorear, hacer puzles, ayudar a mamá a cocinar, jugar con juegos de mesa, hacer manualidades… Incluso leer, escribir y hacer cuentas, si es esto a lo que tu hijo quiere dedicar su tiempo “libre” o de “ocio”.




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