sábado, 8 de octubre de 2016

Yo también he sido mamá primeriza


Un buen día mi instinto maternal despertó, por aquel tiempo aún andaba en la veintena. Trabajaba a jornada completa, iba al gym de lunes a jueves a la salida del curro, y mis únicas preocupaciones eran hacer mi trabajo lo mejor posible, comprarme el último modelito por el que me encaprichaba, mantener la línea, cuidarme y organizarme para pasar tiempo con "él" y con mis amigas. Esto lo percibo así ahora, en aquel momento notaba que me faltaba algo, el fruto del amor incondicional hacia mi guapísimo y querido novio, un pequeño frutito que viniera a completarnos. Ya estaba cansada de salidas nocturnas hasta el amanecer, de las cañas de viernes al mediodía que acababan en un garito por la noche, de las jornadas de compras interminables de los sábados, los domingos de resacas tumbados en el sofá comiendo pasta y zapeando… (¡Pero qué ilusa, cuán maravilloso era todo aquello, aiiiiiinnnnnsss!)

Cuando te conviertes en mamá, tu vida de mujer pasa a un segundo plano. El ocio y tiempo libre desaparecen por completo. Ser mamá es un trabajo que te requiere las 24 horas del día, sobre todo al principio.

Cuando llegó mi muy deseado y precioso fruto nada fue como me imaginaba. Yo me divisaba divina, con mis vaqueros de la 36, con mi pelo perfecto, maquilladita, mi manicura hecha, paseando a mi peque en su bugaboo. Pero no, nada más lejos de la realidad, las dos primeras semanas apenas tenía tiempo para meterme en la ducha, me pasaba el día entre pañales y discos de lactancia, llena de leche que salía de mis pechos a borbotones y de regurgitaciones de mi bebé. Mi pelo perfecto era un moño mal hecho, mi ropa una camisola enorme para ocultar los 20 kilos que cogí durante la dulce espera, mis uñas sin pintar y no existía maquillaje que ocultara mis enormes ojeras, así que por supuesto también prescindí de éste. Me percibía como una auténtica vaca lechera, con las tetas fuera todo el día. Y por supuesto tu vida de pareja la sacrificas en pro del “fruto de vuestro amor”.

Las que aún no habéis tenido la suerte de ser mamá (sí la suerte) al leer esto diréis vaya engorro y os preguntaréis cómo repetimos… Pues muy sencillo todo esto te compensa al mirar a tu bebé, tenerlo en tus brazos, olerle… compensa absolutamente todo por esa maravillosa sensación.



Es verdad que una vez pasado el primer mes, a todo se adapta una y empiezas a organizar tu vida más o menos, por supuesto nunca al nivel de antes porque la prioridad en tu vida pasa a ser él. La pérdida de kilos, que es rápida tras un embarazo, sobre todo si das el pecho, es el comienzo de volver a coger las riendas de todo. Eso sí, os digo que cada embarazo supone para tu cuerpo una talla más de pantalón y una menos de sujetador. Al menos la de sujetador no te das cuenta hasta mucho después cuando dejas de dar el pecho. Durante la lactancia tienes unos pechos enoooormes, yo nunca me había visto con tanto escote. Pero sí amigas, esto es engañoso una vez que le dices bye bye a la lactancia, tu pecho se desinfla y se queda más “esmirriado” que nunca.

En conclusión casi todas repetimos experiencia y esto es porque a pesar de todo compensa, y mucho. También he de deciros que la llegada de tu segundo bebé nada tiene que ver con el del primero, jugamos a nuestro favor con la experiencia y no cometemos los mismos errores que cometimos con el primero. El síndrome de la hipocondría de madre primeriza en el segundo no se da, y menos mal... yo con mi primer hijo obligaba a su padre a hacer guardias conmigo durante las noches de los primeros días para asegurarnos que respiraba… y ¡Cómo esa os puedo contar mil!

11 comentarios:

  1. jajajja +1 a lo de la talla, y si, los comienzos son terribles, pero de todo se sale mamis primerizas que nos leéis, buscad apoyo en alguien, aunque sea 2.0, que todas hemos pasado por eso!!

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  2. La experiencia es un grado, jejejeje... Yo eso espero, que en esta segunda experiencia con la maternidad la cosa sea un pelín mas relajada... Pero sin duda, aun sin ducharte ni dormir, merece la pena!

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  3. Es cierto que este segundo embarazo estoy infinitamente más tranquila (quizá demasiado, porque a dos meses no tengo NADA aun preparado) xD pero oye, que yo ni la teta durante casi cuatro años me quité los quilos de mas jajajajaja pero sí, merece infinitamente la pena <3

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  4. En mi casi, me estrené en la maternidad pletórica y de aquella época solo tengo buenos recuerdos. Se que suena raro o que pueda parecer mentira, pero fue tal cual, creo que ha sido la mejor época de mi vida sin lugar a dudas.

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  5. Es que últimamente se ve mucha "mamá reciente sorprendida" debe ser un nuevo concepto en esto de la maternidad.. jejejeje
    Yo como tu también fui mamá primeriza y también repetí.. ;-)

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  6. Si es que todas hemos pasado por la etapa de primerizas ... Recuerdo lleva a mi hija mayor al pediatra porque tenía legañas. Y fui agobiadísima porque pensaba que tenía conjuntivitis.
    También recuerdo ponerle la mano delante de la nariz a la peque cuando estaba dormida para cerciorarme de que respiraba.
    Je je, me parto con las tonterías que hacíamos.

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  7. Aquellos maravillosos años en los que dormíamos toda la noche sin interrupciones. Tontas de nosotras que nos acostábamos a las tantas de la mañana sin pensar en la falta de horas de sueño que tendríamos más adelante.
    Hoy en día me dicen que se llevan a mis hijos a casa de los abuelos todo el día y lo tengo claro: estaría todo el día tirada en el sofá

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  8. Yo también quise ser madre en la veintena y mi mundo se desmoronó.los kilos fue lo de menos, y me duró el shock más de un mes. Aún así a los dos años nació mi segunda hija y me encantaría 5 años después volver a ser mamá

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  9. qué bueno!!! Yo los primeros meses pequé de madre muy primeriza pero luego, la experiencia en coles, me hizo relajarme y se me pasó la paranoia.. con la segunda... peor que en la selva jajajajaja

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  10. Ay la vida de antes de ser madre! ya ni la recuerdo.
    Si me llegaran decir que pasaría tanto sueño luego, no trasnocho tanto ni de coña. Tantas horas de sueño malgastadas para tomar algo con lo amigo , je je. Con lo necesario que es dormir!!!!.
    Eso es lo peor que llevo de la maternidad cuando era primeriza y ahora que ya tengo 3

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  11. Ay que identidficada me he sentido con el primer párrafo. Y también estaba en la veintena cuando me entraron las ganas de ser madre, y bastante de golpe, por cierto, sera que es verdad lo del instinto. También engorde 20 ó mas kg en los embarazos y si con las niñas me los quite rápido con el niño se quedaron unos cuantos y ya no hay manera. Pero en fin que te rezume la leche, que no tengas tiempo de nada compensa tanto en otros aspectos que no me extraña que repitamos ;-) Bss

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